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Huelva Baloncesto le ha sorprendido la crisis con las defensas bajas. El cinco de Juan Ramón López era una máquina de generar buenas noticias, hasta que llegó el desplome. Los onubenses han perdido el liderato y parte de sus opciones de ascender directamente. Estos son los síntomas, las causas y las soluciones de este declive.
Un triunfo en lAs cuatro últimas jornadas. Los síntomas de la recesión son evidentes y preocupantes. Después de ganar diez de sus doce primeros envites, el juego del
Huelva La Luz se ha ido apagando, hasta el punto de conquistar un único triunfo en las siguientes cuatro jornadas (Plasencia, 63-71), aunque para ello fue necesario que el escolta Rubén Martínez firmase una anotación (38 puntos) sin igual en los diez últimos años.
Adiós al liderato y se complica la lucha por el ascenso directo. La pérdida del liderato del Grupo B, consecuencia de esta cadena de malos resultados, no es lo peor. Lo peor son sus consecuencias para la segunda fase que decide el ascenso directo a la LEB Oro y siete de las ocho plazas para el ‘play-off’. Pues bien, en el mejor de los supuestos, el
Huelva La Luz iniciará el tramo decisivo con seis victorias y cuatro derrotas, que pueden ser cinco y cinco si los onubenses ceden ante Guadalajara o el Real Madrid B se clasifica entre los seis primeros.
Plaga de lesiones. Las lesiones han castigado con severidad al
Huelva La Luz. Hasta siete jugadores se han visto afectados en mayor o menor medida por molestias físicas, a saber, Rufián, Martínez, Matemalas, Maoua, Gómez, Williams y Miller. Este último, el hombre franquicia del equipo, está jugando cojo debido a su rodilla. El problema no es tanto el rendimiento de los ‘tocados’ en los partidos, como el descenso de calidad de los entrenamientos, aspecto clave para un equipo que vive y muere de su nivel de intensidad.
Calendario terrorífico. El calendario tampoco ha ayudado. Los pupilos de Juan Ramón López han cruzado sus disminuidas fuerzas con Tíjola (nuevo líder), Alcázar (tercer clasificado), Plasencia (quinto) e Illescas (cuarto). Y en las tres derrotas se hizo especialmente palpable la inferioridad de los onubenses en la pintura, por los problemas físicos de Williams y, sobre todo de Miller, pero también por la debilidad de los reservas.
Una defensa más vulnerable. Consecuencia directa de lo anterior, la defensa de los onubenses, la mejor de la categoría, ha saltado por los aires frente a Illescas (82-63) y este mismo fin de semana ante Alcázar (80-66). El otro revés de los hombres de Juan Ramón López llegó contra Tíjola (66-68) y vino a demostrar que el Palacio de Deportes ya no es un feudo inexpugnable.
Nelson es bienvenido, pero se necesitan pívots. El regreso de Wayne Nelson ha venido a reafirmar el juego de perímetro, pero lo que necesita este equipo son pívots de garantía. Flores sólo sirve para abrir las defensas con su tiro y no siempre tiene el día, Morilla se esfuerza pero es un jugador de EBA, y Diop ha desaparecido de las rotaciones tras un debut prometedor.
si no puedes fichar, debes dar descanso en la copa. La solución es fácil, pero no entra dentro de las posibilidades económicas de la entidad: fichar un cinco. Al menos, Juan Ramón López puede aprovechar el parón por la disputa de la Copa para dosificar a sus jugadores más castigados en la final del próximo sábado ante Huesca. Miller no se va a recuperar del todo, pues necesita pasar por el quirófano, pero seguro que dos semanas de descanso no le van hacer ningún mal.