Para Rafael
Barber el de hoy fue un partido completo de todo el equipo: "la verdad es que sí. Lo hemos afrontado con muchísimas ganas, porque con el resultado de ayer sabíamos que es anecdótico quedar campeones pero a todos les gusta, empezando por la afición y acabando por nosotros. Siempre tener ahí presente que este año fuiste campeón de Segunda es bonito".
El valenciano aprovechaba la cercanía con su tierra para marcharse ya a su hogar: "estoy a una horita. Este año me ha venido ni que pintado. Tengo aquí las cosas para irme de vacaciones desde aquí y aprovechar al máximo el tiempo".
Hace un año todavía era jugador de Segunda División B, y hace dos semanas consiguió un ascenso a la máxima categoría: "es curioso que en apenas diez meses has pasado de jugar en Segunda B a tener la posibilidad de luchar por un puesto en Primera. Afortunadamente el míster y el club cuentan conmigo, así que voy a trabajar incluso más que el año que viene para intentar tener minutos".