"No hay por qué preocuparse ni alarmarse por el hecho de haber empatado dos partidos seguidos en las dos últimas jornadas que hemos disputado". Barber, jugador del Recreativo, apela a la prudencia, a la tranquilidad, para encarar el compromiso de mañana ante el Lleida. Y es que el centrocampista albiazul tiene claro que dos empates seguidos es "algo que entra dentro de lo que es normal en una competición como la Liga; ahora hay que tener tranquilidad y seguir confiando en nosotros como lo hemos hecho hasta ahora".
Y es que, según aseguró el jugador del Decano, "estamos en una situación privilegiada, esto es una Liga regular y va a haber momentos en los que empaten dos partidos, y otros en los que se encadenen varias victorias consecutivas".
Las perspectivas son buenas para el Recreativo, no en vano visita el Nuevo Colombino un equipo que está abajo. Baber no se fía en absoluto de lo que pueda dar de sí el Lleida, y comentó que "cada partido es un mundo y cualquier equipo te puede complicar la vida. No hay que menospreciar a ningún conjunto en Segunda División, porque cualquier equipo te puede dar un susto". Según el futbolista del Recreativo "tenemos que jugar al 150 por ciento y no dejarnos sorprendernos por nadie, independientemente del rival al que nos enfrentemos".
El albiazul Rafael
Barber es de los que piensan que al Recreativo le espera un "partido difícil". No sabe como puede plantear el equipo catalán este encuentro, pero argumentó que "los equipos saben que en el Nuevo Colombino no ha ganado nadie; no sé como puede ser el partido, pero sí que te imaginas que el Lleida puede jugar acumulando mucha gente por detrás del balón".
Para contrarrestar los argumentos del equipo del Lleida,
Barber expuso que el Recre tiene que hacer su juego, y que éste tiene que basarse en "tener mucha movilidad". "Tener paciencia será clave, pero será más importante tener movilidad, y que todos estemos acertados en nuestro trabajo. No podemos caer en la rutina de un partido espeso y con poco ritmo", indicó el jugador albiazul. Y es que, con la lección aprendida del partido anterior jugado en casa ante el Albacete, y que acabó con empate a un gol, "cuando un equipo acumula mucha gente atrás tenemos que movernos mucho en el campo".