Rafael
Barber se encontraba también ayer "jodido" por la derrota en Éibar. "Mentalmente estamos todos ahora un poco tocados. Ahora a recuperarse". Además, el valenciano había perdido la titularidad, algo de lo que se enteró "horas antes" del encuentro, "en la charla previa que hace el míster, analizando el partido. Él ha decidido que debía quedarme". No obstante, lo respeta: "Por supuesto, porque él es el entrenador. Está claro que es un hombre que estudia mucho los partidos, conoce mucho a los rivales y está claro que es una decisión muy respetable".
Pero también tenía claro que la derrota "no" había sido justa. "Yo creo que no. Yo creo que sobre todo en la primera parte hemos hecho méritos para más, hay una asignatura pendiente que es que no nos adelante el equipo de casa porque nosotros estamos haciendo un buen juego". Tras conseguir el tanto el Decano, a base de empuje nos han metido ahí y nos han metido el gol. Nos vamos dolidos. Tenemos muchas ganas de ganar fuera y ésta era una oportunidad buena por cómo se ha desarrollado el partido, pero ahora a olvidarlo ya y a pensar que en casa tenemos que sumar tres puntos".
Barber vio la quinta amarilla, lo que le supone estar sancionado para el encuentro ante el Lorca: "ha sido una contra y ha tenido que sacarme tarjeta". Preguntado si será de la partida en el próximo desplazamiento ante el Levante, dijo que "ahora la competición es muy grande y siempre que sales del equipo es un poco complicado, pero trabajaré para intentar volver, con humildad. Si el míster cree oportuno que en Valencia debo estar, pues bien".